058. XXV AÑOS DEL RESUCITADO.

4 04 2010

El Resucitado, en 1986.. (Foto: Enrique Sánchez Quijano).

En este Domingo de Resurrección se cumplen 25 Semanas Santa con el Resucitado por las calles de El Puerto. La primera procesión fue promovida directamente por el Consejo de Hermandades, presidido por Felipe Bononato, a instancias del Obispado, que en el Domingo de 1986 organizó la procesión presidida por el Resucitado que remata el retablo de las Ánimas, una excepcional obra atribuida a la Roldana. La imagen, al ser de retablo, no tenía rematada la espalda por lo que en principio se colocó una capa (que despertó algún comentario de guasa) y al año siguiente, con peor efecto, un gran ramo de gladiolos rojos. En 1988 se bendecía la talla encargada al autor portuense José Ovando, la última que hizo para El Puerto, con decepción para los cofrades por su desafortunado aspecto. Fue el primer titular de la asociación parroquial y posterior hermandad, cuando el Consejo reclutó en 1996 a jóvenes cofrades para que se encargaran de la procesión pascual. Con el cambio de siglo no sólo la asociación pasó a ser hermandad sino que además contó con actual titular, tallado por el sevilla Jaime Babío.





057. ‘LOS ARMAOS’ DE EL PUERTO.

3 04 2010

Desde el siglo XIX las crónicas hablan de la centuria romana que acompañaba a la hermandad de la Humildad y Paciencia, que con irregular trayectoria procesionaba intermitentemente en la Semana Santa de El Puerto. Hasta 1947 procesionó con esta cofradía (entonces residente en la Prioral) los romanos que formaban una banda de cornetas y tambores dirigida por Torriguera. En la foto aparecen varios componentes, en el claustro de San Agustín, desaparecido monasterio y patio del clausurado colegio, y la imagen se encuentra en los archivos de la hermandad, que sufrió especialmente con el saqueo angloholandés de 1702. Paco González Luque está ultimando el libro que se editará con estos 400 años de la Humildad





056. PROCESIÓN MAGNA MARIANA. AÑO 1954.

2 04 2010

Con motivo del centenario de la proclamación del Dogma de la Inmaculada, el Papa Pío XII proclamó el primer Año Mariano. En la fecha en que se culminaba dicha conmemoración religiosa, el 8 de diciembre de 1954 , El Puerto asistió a un acontecimiento único y que por ahora así lo seguirá siendo: una procesión magna mariana.

Virgen de Fátima, que se encuentra en una capilla lateral de San Joaquín.

La Virgen del Carmen, con sede en el Convento de la Concepción.

La única magna mariana  en El Puerto partió en la tarde de la festividad de la Inmaculada desde la plaza de España, donde se reunieron los ocho pasos integrantes del cortejo, procedentes a su vez desde sendos templos de la localidad.
 La representación de aquella magna  se iniciaba con la Virgen Inmaculada que se encuentra en la capilla del colegio de las Carmelitas; seguida por la Virgen del Carmen, titular de su cofradía, desde la iglesia de la Concepción; el Sagrado Corazón de María, que se venera en San Francisco y cotitular del Apostolado de la Oración; la Virgen de Fátima, de la iglesia de San Joaquín, y que se encuentra en una capilla lateral de este templo; la talla de los Milagros del Asilo de Huérfanas, hoy colegio de Luisa Marillac, en otra ubicación; la imagen de Nuestra Señora del Pilar que se hallaba en la iglesia del antiguo convento de las Capuchinas de la calle Larga (hoy Hotel Monasterio); la Purísima de las Congregaciones Marianas , también de la iglesia de San Francisco; y cerrando, como presidencia del cortejo, la Patrona de la ciudad, la Virgen de los Milagros, en su templete y que durante la mañana había presidido desde el altar mayor las funciones religiosas de la festividad del día 8 con la llamada “misa del trabajador” a la que asistían cientos de operarios de las bodegas y comercios del centro.

La Purísima, de la Iglesia de San Francisco.

De la procesión magna  del 54 no constan demasiadas imágenes fotográficas, pero debió brindar estampas muy bellas, con la presencia además de numerosos estandartes y una nutrida representación de fieles y cofrades.
 La Corporación municipal, que entonces tenía como alcalde a Luis Caballero, desfilaba bajo mazas y por supuesto, en tal cita festiva, clausuraba el cortejo la histórica Agrupación Musical Portuense.

El paso de la Patrona, por la calle Nevería, delante del antiguo Ayuntamiento.

La procesión  recorrió Palacios, Larga y al llegar a Peral el primer edil procedió a leer desde el balcón del consistorio la oración oficial del Año Mariano, prosiguiendo el cortejo por Nevería, Luna, Vicario y regreso a la plaza de España. 
Un momento emotivo fue la llegada a su templo de la Virgen de los Milagros mientras el resto de pasos la flanqueaban en la plaza mientras ascendía la Patrona por la rampa.

Con motivo de la festividad de la Inmaculada de ese año también se colocó la primera piedra del templete de la plaza de España.


(En la Fotografía, el párroco de la Prioral en 1954, Antonio Cía y Luis Caballero, alcalde de la Ciudad, poniendo la primera priedra del monumento a la Virgen, ubicado en la Plaza de la Iglesia, recietnemente remodelada.  También aparece en la foto el coadjutor Antonio Lobo, a la izquierda con bonete, solo se le ve la cabeza. Foto Colección Vicente González Lechuga).





055. LA PASIÓN SEGÚN EL PUERTO.

1 04 2010

Passio Domini Nostri Iesuchristi, secundum Portum Menesthei.

“In illo tempore”, cuando los naranjos empezaban a estar en flor, las repartidoras de las modistas, con sus cajas de madera, cubiertas de gutapercha y sus asas de cuero, invadían, como locas, las calles, y, en la Prioral, se distribuían, a diestro y siniestro, las dalmáticas del Nazareno, teníamos por seguro que el siguiente domingo era Domingo de Ramos.

capiroteY no había pregón, ni concursos de saetas, ni conciertos de marchas procesionales, ni presentaciones de carteles, ni de revistas. Pero lo cierto es que se barruntaba la Semana Santa por medio de una serie de acontecimientos mayores, menores, con cuerpo o inmateriales, pero rigurosa, cíclica y puntualmente repetidos.

En las casas el ritmo lo marcaba el trasiego de roperos, el planchado de las túnicas, la preocupación por estrenar traje el Domingo de Ramos, encargar el pan y la miel para las torrijas y la leche entera para el arroz con leche, ir a la Imprenta de Pérez para que Valentina te tomara la medida del cucurucho de cartón, acudir al “Miserere”, al Oficio de Tinieblas, al Vía Crucis de Acción Católica con el Cristo del Amor…

Todo empezaba a oler a muerte y desolación, a penitencia y a arrepentimiento con las conferencias cuaresmales del Padre Rodríguez, S.J. A partir del Viernes de Dolores, en los retablos no se veía una imagen. Todas estaban cubiertas con velos morados y las mesas de altar, desprovistas de sus manteles y sus flores. Las hermandades comenzaban a limpiar los enseres y la Archicofradía del Santísimo Sacramento sacaba, de la bóveda del corral de la Iglesia, los bártulos que sirvieron de túmulo para los funerales de Felipe V, de Fernando VI o de Carlos III, y, en la capilla de Virgen de los Milagros, se aprestaba a montar el monumento del Jueves Santo.

La Guardia Municipal de gala, en un cortejo procesional. (Foto: Archivo Municipal).

PUESTA A PUNTO.
Se engrasaban las matracas de los campanarios; se trasladaban los pasos a las iglesias, desde bodegas, garajes y naves; se dictaba un bando por la alcaldía sobre ruidos, inmovilización de vehículos y cierre de salas de cine y espectáculos desde el medio día del Jueves Santo hasta el Sábado de Gloria; se aprestaban los ropones de los maceros, de los clarineros y de los alguaciles; se pintaban por centésima vez el tenebrario y el candelero del cirio pascual; se sacaban los fraques y los chaqués en casa de los archicofrades y Bonifacio y Piñero se disponían a limpiar las cazoletas de plata de los hachones, los bancos de caoba y terciopelo, a desenrollar las esteras de rafia, y a preparar el ropón de muñidor y las sotanas de los acólitos…

alvarezgomezCuando llegaba la Semana Santa, los olores eran mixtos entre el azahar, el incienso, el alcanfor, la cera quemada, la miel, Álvarez Gómez, Maderas de Oriente, Gotas de Oro, Instituto Español y Augusto Haüpold.

No, no es que la gente interpretara que había que darse penitenciales latigazos (de ginebra Rives) durante la Santa Cuaresma, sino que Don Augusto Haüpold, que “practicaba la elegancia social del regalo”, enviaba, varias veces al año, a sus amistades unos enormes frascos de colonia que fabricaba de forma artesanal y con productos totalmente naturales, que olía que daba gloria, y que acompañaba con su tarjeta “A.H.A., Salud, Paz y Bien”.

Olores, también, los del aguarrás y cera, para los pasos; el del “Caballo de Oro” y el del “Sidol”; el de la cola de conejo puesta al fuego; olores…

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LOS NOMBRES Y LAS HERMANDADES.
Pepa , la del Almendral, rizaba las palmas que traían de Elche y acababa su obra colocándoles moños de seda y campanillas de cartón forradas con papel de plata de las botellas del ponche. En casa de los “Telera” se bullía con lo de los guiones; en casa de Don José María Pastor, en la de Ramón Bayo, en la de Pepe Caamaño, en la de Manolito Iglesias, en la de Eduardo Ruiz, en la de Antonio Diaz Artola… con la Flagelación; en las casas de Juan y Jesús Py, en la de Valerio Marín, en la de Ramón Vaca o en la de José Manuel Terry…, con los Afligidos; en la de Manolo Ortega Infante, en la de Manolo Muñoz Rodríguez, en la de Pepe Merchante, en la de José María Gutiérrez, en la de Meme Maiquez, en la de Manolo Sánchez y Sánchez, en la de Luis Merello, en la de Antonio Márquez…, con la Misericordia; en la de Francisco Quijano, en la de Luis Suárez, en la Fernando Arjona, en la de Antonio de la Torre, en la de José Ríos Santa Orosia, en la de José Muñoz Carrera, en la de José Bononato, en la de Castilla, en la de Stenterello Rosario Ventura, en la de Diego Utrera, en la de Carlos Zamora, en la de Poniqui, en la de Lorenzo Boragno, en la de Miguele Forte, en la de José Moresco, en la de Diego Muñoz, … con el Nazareno.

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El Nazareno a su paso por la calle Vicario, delante de la Iglesia, en 1930.

En la de José Caveda, en la Fernando Osborne, en la de Javier Fernández Prada, en la de José Luis Péculo, en la de “Carito”…, con la Humildad y Paciencia; en la de Manolo Lojo, en la de Pepe Morillo, en la de Lloret, en la Federico Herrera, en la de Lerdo de Tejada, en la de Fernando Terry Galarza…, con la Veracruz; y en todas, todas, las casas de los congregantes marianos, en la de Varela, en la de de Ruffoni, en la de Galarza, en la de José Luis Osborne, en la de todos ranchos de los mayetos y en todas las tiendas de montañes, con la Soledad.

VISTIENDO SANTOS.
Doña Cruz Hernández sacaba la túnica, de terciopelo granate, que le había hecho al Nazareno con las cortinas de su casa-bien-venida-a-menos y se disponía a vestir al Cristo; Doña Rufina Vergara se preparaba para poner de “cristianar” a la Virgen del Desconsuelo; Luisa Aquino, a la Virgen de los Dolores; Mercedes Avila para adobar al San Juan de Pedro Roldán; Margara Hernández, a la Virgen de la Piedad; Esther Cuervo, a la Virgen del Rosario en sus Misterios Dolorosos; Marta de Gregorio, a la Virgen de la Amargura, y doña Angeles Domecq, a la Soledad.

Penitencia_2PENITENCIA REAL.
El “Tío de las Cadenas”, preparaba las suyas, largas, gruesas, para atárselas a los tobillos y arrastarlas, en penitencia, con hábito y la cara cubierta detrás del paso del Nazareno; el “Tuerto del Resbaladero”, su cruz para emular al Cristo, detrás de su paso; Milagros Góngora, la única mujer que se vestía de túnica, aderezaba su hábito y su antifaz para ir descalza detrás de todos los pasos de Cristo, por una promesa que hizo si su hija Manuela se curaba de la pierna…

SAETAS, CAPILLAS MUSICALES Y BANDAS.
Laynez, Pellicer, Paco “El Azotea”, Gatica, Carrasco, Esperancita López, Juan Arjona, Matiola, Milagritos Forte y “El Demonio” no tomaban nada frío para conservar la garganta en buen estado toda la Semana cantando saetas…

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La banda de cornetas y tambores de Torriguera (en la imagen superior vestidos de romanos), y la de música del Rocafull ensayaban marchas procesionales…

La capilla de música del Nazareno, a las órdenes de Ramón Zarco, entrenaba motetes y salmos… El coro de Acción Católica, bajo la dirección del maestro Dueñas, perfilaba los cantos del “Miserere”, de la misa del Domingo de Ramos, de los Oficios del Jueves y del Viernes Santo y los del Sábado de Gloria.

CARGADORES PROFESIONALES.
Los “gallegos” del muelle, los Paquis, los Gatica, Figueroa, Bononato…, trataban de concertar cargar los pasos con los priostes de la hermandades; el cabo Mulero, consultaba los horarios de las salidas para estar puntual, con su escuadra montada de Guardias Rurales, encabezando las procesiones…

antonio_sacristan_11_puertosantamariaLas “Quicas” terminaban de entolar las mantillas antiguas que, restauradas, iban a lucirse en las visitas a los sagrarios… Antoñito, el Sacristán (en la imagen de la izquierda), ordenaba a Varela sacar los ternos ricos: el rojo, de terciopelo bordado, para el Domingo de Ramos; el morado del Cardenal Infante, con planetas y estolón, para el Jueves; el negro de tercipelo, para el Viernes y el blanco bordado, para el Sábado de Gloria.

Procedente de Andújar, el Rerre, con el carro de pértigas, arrimaba a las iglesias cajones de cera y el cirio pascual.

LOS CORTEJOS PROCESIONALES.
Y, así, entre la Pasión, según San Mateo y según San Juan, cantada por tres curas, el “flectamus genua. Levate” y el Gloria y las campanas de la Resurrección, iba discurriendo la Semana Santa portuense, con sus procesiones, litúrgicamente encabezadas por los guiones («–Anda, niño, que eres más largo que el guión de la Veracruz»), la escuadra a caballo de Guardias de Campo, los basureros, con espuertas y latillas, para recoger el estiercol, la Cruz de Guía, los penitentes, el senatus (S.P.Q.R., “San Pedro quiere rosquetes”; que no: “Senatus PopulusQue Romanus”), el estandarte, el paso del Cristo, la gente de penitencia, la banda de cornetas y tambores, más penitentes, las “representaciones” la presidencia, el paso de palio y, cerrando, el preste, de capa, con su bonete, como Dios manda, y la banda de música; y las visitas a los sagrarios, en los monumentos de San Francisco, la Concepción, el Espíritu Santo, San Joaquín, las Esclavas, el Hospital, las Salesas y las Capuchinas y, lógicamente, en la Prioral.

san_pedro_puertosantamariaTODO MUY SIGLO XVIII, TODO MUY SIGLO XIX.
Y es que entre el barroco y el neoclásico pulularon los estilos mayores de nuestra Semana Santa. Entrañables y recordados pasos reducidos, casi en miniatura, los de nuestras cofradías –“la caja de cerillos” le decían al paso de palio de Nuestra Señora de los Dolores y San Juan–; mantos elegantemente bordados de la Vírgenes del Desconsuelo o de la Soledad; palios ochocentistas sobre nada más que diez varales; centurias romanas de lata y damasco; bocinas del Santo Entierro; guiones de la Veracruz, de la Humildad, de la Misericordia; de la Soledad y los dos del Nazareno; varas de mando con fustes de caoba; sayones, romanos y hasta San Pedro, de cartón piedra (en la imagen de la izquierda); cruces con manguilla; presidencia del “duelo” con las fuerzas vivas y el Ayuntamiento bajo mazas, con los ropones negros, las mazas, enfundadas en crespón, a la funerala, y los clarineros con sordina; “comunidad de venerables granujas”, que así llamaba el Dr. don Antonio Cía Moreno, a quienes nos vestíamos con las dalmáticas –moradas las del Cristo y blancas las de la Virgen–en el Nazareno o donde se encartara; pasos arreglados con alhelíes o con humildes amapolas de los trigales, mantenidas con aspirina; gradillas de la cera…

EL PRINCIPIO DEL CAMBIO.
Todo nos parece hoy vergonzante y, sin embargo, está unido a nuestra más entrañable tradición. Esto empezó a cambiar, el día en que a Miguel Castro se le ocurrió traer a la cuadrilla de “El Gorrión” para el paso de la Virgen de la Misericordia y comenzó un mimetismo enfermizo de Sevilla, vía Jerez. Se desencadenó una carrera, que no ha parado, de plata cofradiera, de “bacalaos”, de “simpecados”, de…. y hemos abandonado nuestros enseres más característicos que se pudren, en el mejor de los casos, en los cuartos de las hermandades. Han aparecido nuevas cofradías, que luchan por parecerse a Sevilla.

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Antigua carrera oficial por la calle Larga, presidida por el poder civil y del ‘Movimiento’, los de blanco, quienes eran Francisco Rábago de Celis, Antonio de la Torre González y Francisco Nuchera González.

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La presidencia de los poderes públicos, en la Hermandad del Santo Entierro, que entonces procesionaba los sábados. vemos al alcalde Terry Galarza, al Juez y a distintas representaciones militares, delante, en dos filas, los concejales, solo vemos a Manuel Rebollo. Año 1972. (Foto: Archivo Municipal).

Sin embargo, miramos, con nostalgia, las viejas fotografías de nuestras hermandades en la calle; de nuestros monumentos del Jueves Santo; de los Oficios presididos por el Ayuntamiento y arropados por la Archicofradía… Echamos de menos la liturgia de lo nuestro y el valor de nuestros detalles y nuestros signos; de los mil y un vestigios que hemos ido dejando en la cuneta. Y nos preocupa, y nos conmueve. Pero, ahí está la fiebre de los estrenos que nos arrolla y nos llama a ser iguales, igualitos, que Sevilla, pero menos, bastante menos. “Tibi soli peccavimus”.
Y, en el pecado, en el pecado, está la penitencia.
¡Verbum populi!, Gloria tibi, Domine. (Texto: Luis Suárez Ávila).





053. SOBRE EL SANTO ENTIERRO MAGNO.

30 03 2010

En el pregón del Domingo de Pasión, y en este pasado domingo me lo preguntaban en Onda Luz, sugería trabajar en común para la coronación canónica de Nuestra Señora de la Soledad, en nombre de todas las Dolorosas de El Puerto y culminar esa iniciativa con la convocatoria de un Santo Entierro Magno. Sería rendir honores a la imagen que durante siglos ha reunido más devoción en la Semana Santa de El Puerto y sería una forma de relanzar el ambiente cofradiero portuense e implicar a todas hermandades en un esfuerzo común.

Con la Semana Santa en ebullición, os rescato los datos del único Santo Entierro Magno que se celebró en El Puerto, en el año 1946, sin motivo en concreto, sólo por la iniciativa municipal de promover una Semana Santa de más realce.

La Soledad, a la salida de la Prioral, en una imagen de 40 años antes: en 1906

Se cumplen, por tanto, 64 años de la primera y única procesión magna  que ha contemplado la Semana Santa portuense. 
Un acontecimiento con el que sueñan algunos cofrades sólo tuvo lugar en El Puerto en el contexto de unas condiciones económicas muy difíciles, la de la posguerra, y en medio del clima de exaltación de los valores ultraconservadores.
Pese a la modestia de recursos y patrimonio con que se contó para tal acontecimiento, las crónicas citan la “expectación y brillantez” con que se desarrolló el cortejo.  Lamentablemente no constan documentos gráficos de aquel Santo Entierro Magno  de 1946 que pudo legarnos estampas realmente memorables.

El 19 de abril de dicho año, noche de Viernes Santo, por acuerdo de las juntas de gobierno de las seis hermandades portuenses (entonces no existía un organismo como el consejo cofrade), con ayuda económica del Ayuntamiento, se acordó celebrar el desfile de Pasión con los pasos titulares de las distintas cofradías acompañando a los tres del Santo Entierro y a imitación de otras localidades donde esta tradición estaba asentada.

La localidad vivió con atención el inédito cortejo, que partía desde la plaza de España.
 En el lugar se congregaron todos los pasos, con la incorporación desde San Joaquín de Flagelación y Vera-Cruz (recién instalada en la parroquia de la calle Cielo). La celebración arrancó a las ocho y media de la tarde, con la salida de los guiones de todas las cofradías participantes desde la Puerta del Sol de la Prioral.
 El orden de los pasos siguió el de la Pasión: Flagelación, Nazareno, Humildad, Misericordia, Vera-Cruz, la alegoría de Las Escaleritas, la urna del Santo Entierro y el palio de Nuestra Señora de la Soledad.
 En total, una comitiva de ocho pasos, con abundante representación de penitentes de las distintas corporaciones, más la presencia de la Corporación municipal bajo mazas.

Dicen que el transcurrir de la procesión  por la carrera oficial en Larga no fue excesivamente lucido debido a las obras que se estaban acometiendo en esta calle del centro. Lo de las incomodidades por las obras en Semana Santa no es nada nuevo. Los ocho pasos eran entonces llevados por cuadrillas profesionales, lo que supuso contratar cargadores de otras localidades al no haber suficientes en El Puerto. En el apartado de marchas, la banda de la Agrupación Musical Portuese era la encargada de ir detrás del palio.

El Cristo de la Flagelación fue portado en su sencillo paso originario, en madera oscura y de líneas rectas. El Cristo de la Humildad  y todo su conjunto de misterio (el anterior al actual de Castillo Lastrucci) presidía el  paso sobredorado anterior al que se vendió en 1977. La Misericordia  figuró con su titular originario, el Crucificado que se halla en el castillo de San Marcos,  en un paso sencillo que llevó al titular hasta mediados de los años 50. La Vera-Cruz recién estrenaba entonces su actual paso, tallado por José Ovando, y el Nazareno en su anterior paso de madera oscura, también obra de Ovando.

El Santo Entierro en su urna plateada era llevado en el paso de estilo barroco sobredorado que fue encargado por la hermandad sevillana de La Bofetá en su fundación en 1925 y adquirido por la hermandad porteña unos años antes. El palio de la Soledad era uno anterior al actual, de dimensiones más reducidas y de respiraderos sobrios, iluminada la imagen con los candeleros de bronce que fueron retirados en 1977. La Cruz de Las Escaleritas era llevada  en una sencilla parihuela, portada a hombros por varios hermanos vestidos de nazarenos.

En este blog  nos haremos eco en próximas fechas de la procesión magna mariana en El Puerto de 1954.





049. CRÉDITOS PARA EL PREGÓN.

26 03 2010

En la imagen, la Cruz de Carey de 350 años, detrás los miembros del Consejo de Hermandades y Cofradías,  Vicepresidente, José Manuel Castilla, Secretario Javier García Villar y Tesorero José Joaquín Gómez Quintero.

En las paredes de la jesuita iglesia de San Francisco de El Puerto, con su gran retablo barroco, se encuentra una valiosa cruz de carey con cantoneras de plata, agraviada con varios agujeros que le practicaron para colocarle un Cristo. Esa cruz de origen peruano con 400 años, que pasa desapercibida para la mayoría, es la que llevaba el Jesús de los Afligidos de los porteños en su vía crucis de las madrugadas que llevó a dar el nombre a una de las calles más señeras, la calle Cruces. Cuando el párroco, mi párroco, Antonio Olmo, aceptó que esa joya del patrimonio histórico y sentimental de nuestros antepasados presidiera el pregón que pronuncié este Domingo de Pasión en el Teatro Muñoz Seca, se culminaba lo que había preparado. Con el abrigo de la veneración de tantas generaciones, con esa reliquia del fervor que llevaba más de medio siglo sin salir de la lesia de San Francisco, ese pregón estaba destinado a calar en el corazón de mis paisanos. Gracias a don Antonio Olmo y a quienes contribuyeron a hacer una cita especial para todos.

Sin los desvelos del concejal Millán Alegre y del joven Consejo Local de Cofradías, con la totalidad del personal del teatro haciendo un esfuerzo admirable, el pregón para El Puerto no hubiera sido el mismo. Fue clave que Modesto Barragán pronunciara una presentación de corazón, que José María Morillo se pusiera al timón de la bitácora virtual, que Jesús Delgado nos regalara su voz de patero y su sapiencia musical, trasladada al genio de la banda Maestro Dueñas. Marta Tubau me envió un correo con esa frase que necesitaba en ese instante. El archivero José Ignacio Buhigas y el gran Luis Suárez estuvieron prestos a cotejar y confirmar datos. El director de Diario de Cádiz, Rafael Navas, siempre me tendió la mano para lo que hiciera falta. Como Carlos Benjumeda y Fito y Andrés con sus fotos. Juan y Medio fue quien me sugirió lo de que no hay dinero en el mundo para deslocalizar la luz de El Puerto y el cariño de todas las hermandades y el aprecio de los hermanos mayores (Mateos, Eugenio, José Luis, Federico, Rafael…) me hicieron crecer en la inspiración y las ideas.  Y aunque os suene trivial, Minnie Mouse, la voz de Minnie Mouse, fue la encargada de orientar y templar la voz de este pregonero, en la Abacería de San Lorenzo, por los callejones de Sevilla.

(En la imagen de la izquierda, la Parroquia de San Francisco, fachada, en la calle del mismo nombre).





036. COMO CALCULAR LAS FECHAS DE LA SEMANA SANTA

19 03 2010

Durante siglos, el inicio de la Semana Santa marcaba el comienzo del año y su ubicación en el calendario sigue la tradición judía de la Pascua, su máxima celebración, y que coincidía con la primera luna llena de la primavera, cuando se regenera la naturaleza.

Un astrónomo griego, Metón, estableció el calendario lunar por el que se fue fijando la celebración de la Semana Santa y tener previsión en las lunas del calendario. El denominado calendario de Metón se aprobó en el Concilio de Nicea en el año 235. La estimación de aquel calendario sigue un ciclo de 19 años de sucesión de lunas, fijando así la fecha del Jueves Santo. Este señalado jueves oscila entre el 19 de marzo, su fecha más tempranera, y el 22 de abril, margen fijado por el posterior calendario gregoriano, iniciado en 1582. Precisamente fue el Papa Gregorio XIII el que ordenó reformar el calendario juliano, nacido en tiempos romanos de César, cuatro decenios antes de Cristo, que no contemplaba el desfase de 6 horas por año, lo que estaba provocando un adelanto de las estaciones. Gregorio XIII implantó los años bisiestos y para ajustar el calendario eliminó 10 días del calendario.

Para calcular la fecha del Jueves Santo de cualquier año hay que  dividir el número del año entre 19.  Y no vale la calculadora, porque el número necesario es el resto.

CALCULADORA AUTOMÁTICA.
Pero nosotros se lo vamos a poner más fácil, pulsando aquí, podrá saber tres fechas claves, con solo introducir el año: el Jueves y Viernes Santo y el Domingo de Pascua de Resurrección.

LA LITURGIA Y LOS DÍAS.
Para nosotros, la Semana Santa irá desde el domingo 28 de marzo, Domingo de Ramos, hasta el 4 de abril, Domingo de Resurrección.En algunos lugares, las celebraciones religiosas comienzan dos días antes, es decir, el Viernes anterior o Viernes de Dolores y en otras terminan un día después, el Lunes de Pascua de Resurrección

•    26 de marzo – Viernes de Dolores
•    27 de marzo – Sábado de Pasión
•    28 de marzo – Domingo de Ramos
•    29, 30, 31 de marzo – Lunes, Martes y Miércoles Santos
•    1 de abril – Jueves Santo
•    2 de abril – Viernes Santo
•    3 de abril – Sábado de Gloria
•    4 de abril – Domingo de Pascua de Resurrección
•    5 de abril – Lunes de Pascua de Resurrección.

FESTIVO EN LAS SIGUIENTES COMUNIDADES.
En El Puerto supone un incremento de visitantes, con motivo de la celebración de la Semana Santa.

Día 1. Jueves Santo: Andalucía, Galicia, Madrid, Cantabria, Asturias, La Rioja, Aragón, Castilla-León, Castilla-La Mancha, Extremadura, Murcia, Islas Canarias.
Día 2. Viernes Santo: Además de las anteriores, Cataluña y Comunidad Valenciana.
Día 5. Lunes de Pascua de Resurección: Vascongadas, Navarra, Islas Baleares, Cataluña y Comunidad Valenciana





034. CON LUIS SUÁREZ Y LA EXALTACIÓN DE LA SAETA.

18 03 2010

Hace unos días Luis Suárez me brindó el honor de dar un paseo por sus reinos domésticos y sentir esa venerable sensación de pisar tierra santa de este Puerto Santo de pintores, poetas e historiadores. No voy a ser pelota ni cosa parecida. Sólo puedo decir que, como uno de los máximos galardones de mi vida, Luis Suárez me aprecia y eso, señores… uf. Ya vale por un cargo plenipotenciario en la ONU de la buena gente.

Luis me pasó su exaltación de la saeta que pronunció  en 1998 para su hermandad del Nazareno y quiero compartirla con vosotros. Venga esa copita y vamos a escuchá…

“Mi natural sereno, sosegado y reflexivo, en nada casa con la condición de un exaltado en el sentido de quien se deja arrebatar de una pasión perdiendo la moderación o la calma. El sentido del equilibrio y de la medida es una virtud que me creo en la obligación de tratar de alcanzar. Por esa misma razón raras veces he sentido la emoción que llega al paroxismo de quienes se han rasgado las camisas, se les han puesto los vellos de punta o se han tirado por un balcón, cosa que se cuenta de uno de Sanlúcar, en el siglo XIX, cuando escuchó a Tomás El Nitri cantar una saeta. Se ha hecho costumbre que para exaltar algo hay que ser un exaltado. Y ni yo me exalto con facilidad, ni yo exaltaría algo que no lo mereciera.
El caso es que, lejos de hacer una lírica exaltación, me voy a contentar con recorrer el mundo de la saeta, picoteando la historia, la antroplogía religiosa, la etnología, la literatura tradicional y escudriñando en mis propias vivencias y recuerdos. A lo mejor, no es lo que ustedes esperaban de mí, pero es lo que yo, hoy, con todo el cariño del mundo, puedo ofrecer.

Desde una perspectiva simplista, podríamos decir que la saeta es cante y oración; que es un tratado mínimo de vida espiritual; es una llamada de atención sobre el momento de la Pasión de Cristo que se pone ante los ojos de una muchedumbre que contempla entre un mar de cabezas humanas , o desde un balcón, o desde una reja, cómo un hombre o una mujer anónimas lanzan un mensaje brevísimo que rasga el aire, como una flecha enamorada.
No en vano, se le llamó saeta. Sagita, flecha.
José María Salaverría dijo, conmovido por la saeta que “estamos frente a una de las manifestaciones más vivas de lo patético”.

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032. PREGONEROS DE LA SEMANA SANTA DE EL PUERTO

16 03 2010

José Luis Tejada. Año 1959. Teatro Principal.

1949 José Luis de la Rosa Domínguez.Pronunció el pregón en el Teatro Principal  1958 Miguel García Posada. Teatro Principal 1959 José Luis Tejada Peluffo. Teatro Principal 1960 Francisco Montero Galvache. Teatro Principal 1961 Miguel Martínez del Cerro.  Teatro Principal 1962 Parece ser que no hubo pregón 1963 Luis Gómez de Aranda y Serrano. Teatro Principal 1964 Juan Ignacio Varela Gilabert. Teatro Principal 1965 Manuel García Cevallos. Teatro Principal

Monseñor José María Cirarda Lachiondo. Año 1966. Teatro Principal.

Auditorio Teatro Principal. Año 1967.  En el foso, la Banda del Maestro Dueñas con él en primer término.

1966 Monseñor José María Cirarda Lachiondo. Teatro Principal 1967 Juan de la Lastra y Terry. Teatro Principal 1968 Luis Suárez  Rodríguez. Teatro Principal 1969 Francisco Montero Galvache. Teatro Principal 1970 Juan Ignacio Varela. Teatro Principal 1971 Manuel Martínez Alfonso. Salón de actos del Instituto Santo  Domingo 1972 Rafael Caballero Bonald. Instituto Santo  Domingo 1973 Antonio Murciano González. Instituto Santo  Domingo

Antonio Murciano González. Año 1973. Instituto Santo Domingo.


El almirante Eduardo Gener Cuadrado. Año 1974. Instituto Santo Domingo.

1974 Eduardo Gener Cuadrado. Instituto Santo  Domingo 1975 Rvdo.
Fernández A.  Instituto Santo Domingo 1976 Juan Ignacio Varela Gilabert. Instituto Santo  Domingo 1977 Francisco Montero Galvache. Salón de actos de la Casa de la Cultura 1978 y 1979  No se organizó 1980 Luis Suárez  Ávila Instituto. Santo  Domingo 1981 José Luis Larrahondo Hernández. Capilla de la Aurora 1982 Jesús Nogués Ropero. Instituto Santo  Domingo 1983 Francisco del Castillo Tellería. Capilla Hospital San Juan de Dios 1984 José González Moreno ‘Pepillo’. Iglesia Mayor Prioral

Juan Ignacio Varela Gilabert. Año 1970. Instituto Santo Domingo. (Pregonó en tres ocasiones: 1964, 1970 y 1976).


Rvdo. Fernández A. Año 1975. Instituto Santo Domingo

1985 Joaquín Rodríguez Royo. Iglesia de las Carmelitas 1986 Rvdo. Eduardo Martín Clemens. Iglesia de las Esclavas 1987 Tomás Díaz Prieto. Iglesia de la Concepción 1988 José Luis de la Rosa Domínguez. Parroquia de San Joaquín 1989 Juan González García. Iglesia de las Esclavas 1990 Agustín Merello del Cuvillo. Auditorio Municipal San Miguel 1991 Juan Villarreal Panadero. Auditorio Municipal San Miguel 1992 Enrique García Máiquez. Iglesia de las Esclavas 1993 Felipe Bononato Sáez. Auditorio Municipal San Miguel 1994 Enrique Víctor de Mora Quirós. Auditorio Municipal San Miguel 1995 Inmaculada Cáliz González. Auditorio Municipal San Miguel 1996 Miguel Ángel Zambruno. Cerdán Cine Macario 1997 José Carlos Fernández Moreno. Auditorio Municipal San Miguel 1998 Álvaro Cosano Alarcón. Auditorio Municipal San Miguel 1999 José Manuel Castilla Osorio. Auditorio Municipal San Miguel 2000 Pablo Luis Tejada Romero. Auditorio Municipal San Miguel 2001 Juan Antonio Liaño Pazos. Auditorio Municipal San Miguel 2002 Isaac Manuel Velázquez Gómez. Auditorio Municipal San Miguel

Isaac Manuel Velázquez Gómez. Año 2002. Auditorio Municipal San Miguel  vulgo ‘Las Capuchinas’.

2003 Miguel Ángel Novo Pérez. Auditorio Municipal San Miguel 2004 Paqui Durán Redondo. Auditorio Municipal San Miguel 2005 Antonio Velázquez Garay. Auditorio Municipal San Miguel 2006 Fray Martín Alexis González Gaspar. Auditorio Municipal San Miguel 2007 Gabriel Álvarez Leiva. Auditorio Municipal San Miguel 2008, Guillermo Riol Fernández. Auditorio Municipal San Miguel 2009 José Manuel Romo Madera. Teatro Municipal Pedro Muñoz Seca.

José Manuel Romo Madera. Año 2009. Teatro Muñoz Seca.

En 1992 García Máiquez pronunció el pregón en la tarde del sábado anterior al Domingo de Pasión. Desde 1993 volvió a instaurarse, y de forma ininterrumpida, en la mañana del Domingo de Pasión.

Francisco Andrés Gallardo. 2010. Teatro Muñoz Seca. (Foto Jorge Roa).

Como ya he anunciado en Radio Puerto. (pulsar para escuchar el audio), la intención del pregonero de este año es abrir el Domingo de Pasión asistiendo a la misa de 9 de la mañana en la Prioral, para entregar allí, ante la imagen de la Patrona, un ejemplar del pregón y pedir el amparo a la Señora. El pregón pasaría a formar parte del archivo de la Esclavitud de la Virgen de los Milagros. Posteriormente pregonero y consejo tienen previsto acudir a la capilla de los Afligidos para rendir pleitesía ante el titular, expuesto en besapiés, para celebrar un desayuno con los hermanos mayores antes del pregón que está previsto en el teatro municipal.





029. MISIÓN PARA LA SENTENCIA. LAS IMÁGENES DE SAN FRANCISCO.

13 03 2010

La imagen del Cristo de la Sentencia de la parroquia de San Francisco saldrá portado a parihuela este domingo por la mañana para presidir la misa para enfermos en el Hospital Santa María del Puerto, que se oficiará a las 11.30 de la mañana. Esta eucaristía forma parte del programa de la Misión de los Jesuitas que se ha centrado en el barrio en torno a los bloques de Valdés y las calles de lo que es la asociación Puerto Nuevo. Será una oportunidad para contemplar la estampa de aquel Jesús Cautivo con el que los cofrades fundadores del Resucitado no pudieron cuajar la fundación de una cofradía en la iglesia de los jesuitas. Los tiempos están cambiando, como dice este pregonero, y renacen despertares de Pasión en San Francisco.  El Cautivo se encuentra estos días en el altar del local parroquial que se encuentra en la calle Los Toreros, en lo que fue Muebles Eco Puerto, y la Misión ha permitido que reciba muestras de veneración por los vecinos de la zona.

Esta es la foto de Nuestra Señora de los Dolores, la originaria titular de la orden tercera de los Afligidos, y que se encuentra en la parroquia de San Francisco, desde hace cuatro años se ha reencontrado con las calles portuenses, saliendo en vía crucis el Viernes de Dolores, gracias a la iniciativa del párroco y delegado episcopal de hermandades, Antonio Olmo. El Puerto necesitaba un párroco que vea en las hermandades su potencial, como este sacerdote. La imagen que donara José del Hoyo (enterrado en lo que hoy es templo de los jesuitas) a finales del siglo XVII, luce así de radiante de hebrea en esta Cuaresma. Este año volverá a procesionar por su feligresía el Viernes de Dolores, con una de las cruces arbóreas del Cristo de los Afligidos (sí, una renovada conexión entre Madre e Hijo) y un sudario, a modo de Soledad.

En la capilla lateral de San Francisco  y junto a la Dolorosa se encuentra el San Juan Evangelista. La Señora de los Dolores recibió también la veneración de los fundadores de La Borriquita y el grupo parroquial que intentó fraguar la frustrada hermandad de la Sentencia.





027. LA ‘LOLI CHICA’.

12 03 2010

Popularmente, en la hermandad del Nazareno, es conocida como ‘La Loli Chica’ es la talla de María Santísima de los Dolores que talló el imaginero porteño José Ovando y que fue bendecida en 1943, procesionando hasta 1976. La Dolorosa venía a sustituir a la anterior titular que quedó dañada en un incendio y a su vez fue sustituida por la actual, adquirida al convento de las Capuchinas cuando se marchó de la calle Larga. La actual titular del Nazareno fue la Virgen de la Asociación Piadosa del Santísimo Cristo del Amor, con la advocación de Madre de Dios del Silencio. La talla de los Dolores creada por Ovando se encuentra en la casa hermandad del Nazareno.





025. LA CONCEPCIÓN A LOS PIES DE LA VERA-CRUZ.

10 03 2010

Esta bella Inmaculada que está en el altar de San Joaquín es la Virgen de la Concepción que se veneraba en la ermita de los Caminantes, que oficialmente lleva el nombre de la advocación mariana, en el parque de la Victoria. La imagen fue llevada al templo en 1984, tras ser asaltada en reiteradas noches la ermita, entre la desidia municipal. La capillita la cuidaba la familia Álvarez-Campana y una mañana se encontraron la imagen rota en el suelo, tras robar los exvotos y jarrones que aglutinaba la ermita.

Como parque de mis juegos infantiles y por muchas otras vinculaciones, el parque de la Vïctoria tendrá su sitio en el pregón del Domingo de Pasión y antes de esa cita reclamo desde aquí que se restaure la ermita y se ponga remedio al desastre que ha dado muerte definitiva a una alameda clásica que ha malvivido por el abandono a la que le ha sometido el Ayuntamiento.

Eso sí, todos los partidos, de todos los colores, y por supuesto los que más tiempos han estado gobernando en el Ayuntamiento, han mantenido su desinterés por el parque de la Victoria  y más aún en concreto hacia la ermita desde que fuera destrozada con nocturnidad y alevosía y que sólo se acuerdan de ella cuando la hermandad del Rocío hace su salida.

“Ermita de los Caminantes”. Óleo sobre tabla. 50×70 cms. Anónimo. Donado por Valerio Marín a la Academia de Bellas Artes de Santa Cecilia.

De verdad, tras un cuarto de siglo,  ¿no ha habido dinero suficiente en el Ayuntamiento para remediar ese destrozo, de una capilla que estaba en pie desde principios del siglo XVII? La Victoria, en su conjunto, es la viva imagen de lo que fue esta ciudad, en lo que ha sido en los últimos años y en lo que la han (hemos) convertido.

Imagen actual del Paseo de la Victoria.





015. FRAY CLEMENTE DEL PURGATORIO.

28 02 2010

Como me lo han pedido algunos cofrades portuenses, os cuelgo el artículo sobre Fray Clemente del Purgatorio que se encontraba en la desaparecida web del Consejo de Hermandades y que a su vez publiqué en Diario de Cádiz en el año 2000.

Se le aparecía Cristo cada noche, según aseguraba, y éste le decía “si quieres gozar de lo que ves por allí, ha de ser por el camino del padecer“. Clemente del Purgatorio practicaba la austeridad en grado sumo y su ejemplo de actitud y forma de vida fueron admirados por los portuenses. Vestía sólo un simple hábito, sin ropa interior ni calzado, si acaso unas sandalias, ya fuera invierno o verano. Era joven, murió a los 31 años de edad, y siempre tuvo una delicada salud. Su vegetarianismo, que era considerado como una de sus prácticas más insólitas para aquel tiempo, era forzoso, ya que no toleraba las proteínas animales, por lo que no podía comer ni carne, ni huevo ni leche y para acentuar su mortificación apretaba el cilicio que llevaba en uno de los escuálidos muslos.

Practicaba la caridad extrema, ya que lo poco que podía llevar encima lo entregaba, y su fama de santo en la tierra le abrió las puertas de las principales casas de Andalucía. Con el importante dinero recaudado lo distribuía entre familias en apuros e incluso pagaba a delincuentes para que no ejecutaran sus fechorías previstas, con intuición premonitoria y, suponemos, que también con buenas fuentes de información para conocer la mala calaña de aquellos años. Asimismo, su noble familia eslavona le envió en diferentes ocasiones generosos envíos de dinero para obras de caridad. La buena visión de las cosas también le facilitó vaticinar los azotes de peste que asolaron algunas de las localidades en las que habitó, tal como le ocurrió en Granada, en Antequera o en El Puerto. Las condiciones insalubres propiciaban la extensión de infecciones y al fraile servita no le era difícil manifestar tales pronósticos. Ha sido una de las personas más respetadas y queridas que registra la ciudad y su retrato da a entender la veneración e impresión que causaba a su paso.

Mapa de Croacia, con la situación de Eslavonia, marcada en recuadro rojo.

Fray Clemente  del Purgatorio, que se encuentra inhumado en la capilla de la Patrona portuense, decía ser un príncipe eslavo. Era de Eslavonia, el estratégico territorio en el que se entrecruzan los dominios húngaros, serbios y croatas. Eslavonia (no confundir con la actual nación independiente de Eslovenia) forma parte de Croacia y fue uno de los puntos donde se produjeron los más violentos combates en la reciente guerra de los Balcanes, ya que es una región fronteriza entre las etnias yugoslavas y magiares. De esos parajes montañosos llegó el ascético servita, nacido en 1649. Cuando contaba con 14 años, y tras recibir una de sus apariciones, Fray Clemente  emprendió viaje en un navío que zarpó de Dalmacia, junto a varios religiosos. El barco naufragó, pero el joven eslavo se salvó ya que sus compañeros de travesía se enemistaron con él y no lo dejaron embarcarse en una lancha donde escapaban de la zozobra y que al final, fue la que pereció en las aguas. Finalmente la nave llegó a la orilla de Palestina. Tras estar en Tierra Santa, Clemente  se dirigió a Italia para ser ordenado como servita, asumiendo los votos eclesiásticos y proponiéndose una vida absolutamente espartana.

En su primer viaje como religioso, junto a su confesor, Fray  Nicodemo, tomó rumbo hacia España y estuvo en Portugal y Galicia. Nicodemo se quedó en tierra lusa, mientras que Clemente  se dirigió a Andalucía, una región que en el siglo XVII gozaba de gran esplendor económico pero que soportaba agudas desigualdades sociales (como, de todas formas, era propio en el Antiguo Régimen). Durante unos cinco años estuvo en diferentes localidades andaluzas, dejando una estela de ejemplar labor caritativa y un comportamiento asombroso por piedad y un tanto delirante. Por su devoción a las Ánimas Benditas del Purgatorio, a las que ensalzaba, recibió el ‘apellido’ de Del Purgatorio.

En El Puerto estuvo los últimos meses de su vida, cargando continuamente leña y llevando medicinas y comida a enfermos, mientras “luchaba contra las tentaciones que le servía el demonio“. Prefería vivir en la más absoluta pobreza, era el destino que quiso asumir a diario. La mala salud y su escueta alimentación lo llevaron a la tumba, a la cripta que crearon en la capilla de la Virgen de los Milagros. Falleció en El Puerto el 20 de septiembre de 1680 causando una profunda conmoción en la ciudad, en Jerez y en el resto de la Bahía. El cuerpo del religioso fue velado en la capilla de San Pedro y el 7 de octubre fue inhumado, con la asistencia de lo más granado de aquella sociedad portuense. El expediente para elevar a los altares a aquel menudo fraile croata nunca se inició.

Anselmo Ruiz de Cortázar en su historia de El Puerto reseña la vida y obras de Fray Clemente, confiando en que en su día se redactara una más extensa biografía del buen hombre eslavón. Una vida apasionante y que sin duda da para una novela. Al menos los mimbres del cesto literario novelesco ahí están. Sobre la muerte de Fray Clemente  se cita que en el día de su funeral desde las cuatro de la mañana hasta la diez se celebraron misas continuadas en la Prioral.

Fachada de la Iglesia Mayor Prioral. Año 1956.

El féretro con los restos del querido religioso estaba ubicado en una pirámide con 48 cirios, que aportaban una solemne estampa a aquellos oficios. La lápida de su tumba en la sacristía de la capilla de la Patrona, actual museo, cita del padre que era de “nación eslavonense” y que fue un “varón de ejemplar vida e insignes virtudes“. En el interior de la iglesia se colocaron en su honor rótulos “elogiando su caridad, su desnudez, su sufrimiento y el prodigio de pasar con su manto el mar“, expresa Ruiz de Cortázar, encendido biógrafo del fraile, cuya leyenda se extendió durante varias generaciones posteriores de portuenses.

CURIOSIDADES.

  • El fraile servita podía estar “dos o tres días en éxtasis” La dieta de Fray Clemente  prácticamente se limitaba a hierbas sazonadas y a almíbar que tomaba de una muñequilla, todo ello siglos antes de que se impusiera la actitud macrobiótica. Sus coetáneos aseguran que el buen hombre croata sorprendía a todos cuando después de comulgar podía estar “dos o tres días en éxtasis”.
  • Las anécdotas pueden suscitar sentimientos de chistosa perplejidad, pero es seguro que la estampa del religioso servita no dejaba indiferente a nadie.
  • Dos de las cualidades de Clemente  eran su paciencia y su misericordia. Ruiz de Cortázar relata que en una ciudad andaluza no especificada unos individuos le asaltaron y le pidieron treinta pesos (unos 60 euros al cambio actual). El fraile sólo les pudo facilitar quince pesos. Al cabo de unos días, por no completar el pago, recibió una soberana paliza. Cuando se repuso, al cabo de varias semanas, Clemente  sufragó el dinero que exigían. En fin.
  • En El Puerto, el religioso también sorprendía porque se dedicaba a recoger en el muelle abundantes cargamentos de bacalao seco, que recogía en carros y, a pulso, los trasladaba a Jerez, Lebrija y Medina Sidonia, para repartir el pescado entre los pobres de esas localidades.

 








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